POLIDEPORTIVO USABAL

Focus: PIEDRA
El polideportivo de Tolosa se sitúa en un punto el que convergen autopista, viviendas y montaña, en una situación de borde entre lo construido y el medio natural. Las viviendas y el monte están separados por un pequeño valle por el que discurre el río Araxes, que la autopista atraviesa elevándose unos metros del suelo. El programa exigía un mínimo de dos pistas polideportivas, piscina y espacios deportivos exteriores, lo que suponía un gran volumen programático en relación a la superficie de la que se disponía. El polideportivo mantiene un esquema funcional en el que se separan las actividades que se realizan en zonas húmedas de las que se realizan en zonas secas, con una zona común de vestuarios que las liga. Esta configuración se materializa en forma de dos volúmenes conectados por un basamento de programas comunes. Las necesidades programáticas y la escasez de suelo disponible hicieron necesario un apilamiento en sección de las dos pistas polideportivas en un único volumen, generando un cuerpo de grandes dimensiones que, junto con el destinado a programas húmedos, se sitúan al pie de la montaña. Con esta posición, el edificio es capaz de ordenar el espacio circundante conservando la tensión existente entre los diferentes elementos del área, a la vez que genera una suerte de situaciones en las que las actividades deportivas se sitúan en un terreno a medio camino entre lo construido y lo natural.