CIVIVOX MENDILLORRI

En el entorno del parque central de Mendillorri, se propone una pieza en relación con el lugar, sus vistas y sus funciones. No se ha buscado la presencia de un objeto monumental que se distancie de las gentes, sino un lugar construido que ceda el protagonismo al parque y al palacio, al lago y al paisaje interior. Por ello, se actúa transformando la plataforma del solar como si se tratara de un pavimento pétreo de un espacio público que se pliega y se levanta para acoger bajo él la dotación pública. El efecto del plegado genera diferentes espacios que se entrelazan y se duplican aprovechando el desnivel del terreno. Así el edificio es plaza y muro hacia la calle, y hueco y porche hacia el parque. La estructura metálica que sostiene los diferentes planos construye rítmicamente el espacio, cuyas fugas visuales impiden cualquier percepción de espacio ortogonal compartimentado. Un espacio de ocio radicalmente diferente de otros espacios públicos ordenados y limitados. Por ello, el edificio pierde la condición de espacio estático, para ser un juego de tránsitos y miradas diferenciadas sobre el lugar, cuyas dobles tensiones sur-norte y oeste-este se recogen. Todos los materiales quieren mostrar la condición de ligereza del interior, del espacio fluido y cambiante, que contrasta con la aparición pétrea de una piel tratada que extiende su manto protector sobre los espacios que acoge. La presencia de la luz diferenciada, vertical en los tránsitos de norte a sur, y horizontal en las estancias de uso y lectura, confiere una gran variedad espacial al edificio dentro de una homogeneidad y continuidad de materiales que asegura la unidad del edificio y un mejor mantenimiento.