CASA CONTENTO

La casa Contento ocupa un lote de la primera linea en una pequeña expansión residencial a la periferia de Monopoli, no lejano del mar. Por tres lados es contorneada por otras viviendas, algunas de ellas bastante inminentes, mientras que el lado Nordeste se asoma sobre de una plazuela en curso de realización y hacia el mar Adriático. El edificio se compone de dos volúmenes sobrepuestos de aspecto lineal y compacto. Uno, aquel del piso terreo, es revestido de piedra calcarea, mientras lo otro es enlucido, en una combinación subrayada de voladizos marcados y de fuertes contrastes de luz y sombra. Sólo tres presencias de color, en el àtrio de entrada, en el porche al primer piso y en aquello del ático, alteran la fijeza del blanco de la cal y la piedra, marcando lo cavo de los volúmenes. Los colores son conseguidos con procesos tradicionales, de los mismos óxidos y tierras utilizados desde el siglo XVIII para colorear la cal. Las habitaciones principales de la casa, privilegian lo asomo hacia el mar, concentrándose en el frente Nordeste las aberturas mayores. Esta elección permite tratar las superficies externas por grandes vacios en contraste con los grandes campos murales constelados por las pequeñas y puntuales ventanas de los cuartos de servicio. El ático se dispone a lo largo del margen posterior, de modo que favorezca y reforze la lógica compositiva de los volúmenes. El jardín anterior degrada del nivel vial hasta el pavimento del sòtano, de modo que ofrece iluminación natural al gimnasio y a un cuarto de estar. Un puente de hormigòn armado a vista, atraviesa en cota mayor el jardín y conduce de la calle hacia el àtrio de entrada de la vivienda; dos muros de diferente altura, escudan a la vista el espacio del jardín enfrente el cuarto de estar, ofreciendo la debida discreción a los espacios de estar a lo abierto. Los marcos de las ventanas están de madera y generalmente corredizos, protegidos por persianas, también ellas corredizas en laminillas de madera sobre telares de hierro barnizado.